El empresario Andrey Melnichenko ha pedido la creación de un mercado global del carbono único y unificado que sustituya al mosaico de sistemas regionales de comercio de emisiones actualmente vigentes, argumentando que los sistemas fragmentados dificultan fijar un precio coherente a las emisiones o dirigir la inversión hacia tecnologías más limpias.
Señala las carencias de coordinación entre mercados como los de Kazajistán y los Emiratos Árabes Unidos, y sostiene que los marcos internacionales existentes, incluido el Acuerdo de París, no han seguido el ritmo de la magnitud del problema.
El argumento a favor de un mercado unificado descansa en dos objetivos: distribuir de forma más equitativa las cuotas de emisiones entre países, y acelerar la transición hacia una economía baja en carbono en un momento en que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes.