Un artículo de Olritz Financial Group expone los argumentos a favor de la inversión ESG (ambiental, social y de gobernanza) como una forma de buscar rentabilidad financiera junto con consideraciones éticas y de sostenibilidad, articulada en torno a tres pilares: la responsabilidad medioambiental, el impacto social y las prácticas de gobernanza.
El artículo señala el desempeño de los fondos ESG durante la pandemia de COVID-19 como prueba de que este enfoque no exige sacrificar la rentabilidad, y sostiene que las inversiones centradas en criterios ESG han tendido a presentar un perfil de riesgo más bajo que las alternativas convencionales.
El argumento de fondo se dirige a los inversores que se preguntan si los compromisos de sostenibilidad y el rendimiento financiero están en tensión, defendiendo que, al menos en las condiciones recientes del mercado, ambos han avanzado juntos en lugar de en direcciones opuestas.