Los robots humanoides con inteligencia artificial han comenzado a aparecer en aulas de varios países, entre ellos Iris, un robot vestido con sari desarrollado por Makerlabs Edutech y desplegado en la KTCT Higher Secondary School de Thiruvananthapuram, Kerala, como parte de la iniciativa Atal Tinkering Lab de la India, respaldada desde 2021 por el grupo de expertos en políticas gubernamentales NITI Aayog.
En Estados Unidos, la Manara Academy de Arlington, Texas, ha probado robots profesores orientados en parte a apoyar a los estudiantes de inglés como segunda lengua, dentro de un impulso más amplio, visible también en Japón, para usar esta tecnología y hacer frente a la escasez de docentes y ampliar el acceso a la enseñanza personalizada.
Al escribir sobre el tema, la Dra. Jasmin Cowin, profesora asociada y especialista en lengua inglesa del Departamento de Estado de Estados Unidos, señala los límites de la cognición corporeizada sobre lo que un robot puede realmente replicar en un aula, junto con una estimación de Goldman Sachs según la cual el avance de la IA podría afectar hasta 300 millones de empleos en todo el mundo, como razones por las que el papel de esta tecnología en la educación sigue siendo objeto de debate y no una cuestión resuelta.